Que se oigan en todas partes mis ultimas palabras.
Que se oigan en todos los mundos mis ultimas palabras.
Oigan todos ustedes, sindicatos y gobiernos de la tierra.
Y ustedes autoridades que apañan negocios inmundos vaya uno a saber en que letrina para apoderarse de lo que no es de ustedes.
Para vender el suelo bajo los pies de los que no naceran.
-Que no nos vean, que no sepan que estamos haciendo-
Muestren sus cartas jugadores, pagen todo, dejenlo todo, devuelvanlo todo.
Juegenselo todo, juegense el resto.
Para que todos lo vean.
Aqui, alli, en Times Square, en Picadilly.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario