Hace mucho tiempo conocí una chica.Que frase tan estupidamente típica joder. Conocí implica, obviamente, pasado, aunque no implica que no conozca a ninguna en presente y, espero, en futuro.Como decía, hace un tiempo conocí a una chica, o creí conocerla, y supongo que también ella me conoció a mi, o creyó conocerme.Un salto de fe al fin y al cabo, y la fe anda cara estos días, aunque nunca anda de cara, es una ramera falsa y vengativa la fe, si no que se lo digan o dijesen a Cristo, un hombre que desde luego también, como yo, conoció una chica una vez.Intentare no volver a perder el hilo de la conversación, de la narración mejor dicho, conocí a una chica, y pese a mis enormes reticencias a abrirme a cualquier cosa que no tenga un botón de apagado, me abrí, si, lo hice.Y me abrí con todas las consecuencias, con todas las malditas energías de que disponía, con todo, como debe abrirse uno.El tema es que no estaría escribiendo este texto si la cosa hubiese acabado a lo "y comieron perdices...". No por ello la interpretacion a de ser negativa. Al contrario. Es casi una oda a la alegria. Un gracias y un hasta luego.Una confiramcion, una decepcion y una liberación.Un que te vaya bien y un que te jodan.
Arrepentirse es de sabios dicen. Debo ser imbécil yo, pues. No me arrepiento, no puedo arrepentirme, pues ha confirmado toda mi teoría, mi desconfianza, mis pajas mentales, mis paranoias conspirativas, mis recelos a establecer lazos emocionales leves que solo sirven para llenar el tiempo, para ver que hay alguien en la toalla de al lado, para no abrazar la almohada, para comentar la película de turno.
Yo tenia razón.
La mayor parte de la humanidad esta muerta antes de nacer y no lo saben, muertos en fosas comunes llenas de confeti, cokteles, dinero ajeno, esperanzas henchidas, moral, moral, moral y celos, falsos, como edulcorante, como sacarina para el diabetico. Amor de maquina expendedora, cazadores de humo, esqueletos.
No viviré jamas una vida plena, no he nacido para ello, no como la concibe lo que veo al otro lado de la ventana. No soy especial, no estoy solo. No lo creo.Pero no necesito arrimar el hocico al culo ajeno. Y tengo el mio. No tengo prisa, ya no.
Hacia mucho que no escribia nada en absoluto, creo que podre volver a hacerlo, se retira el humo, baja la droga, se disipa el efecto.
Tengo la cabeza, clara de nuevo.
Gracias, por no ser, gracias por no estar, te vere en el infierno, cielo.
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1 comentario:
Desde las antípodas de todo (tiempo, espacio, género) me sentí identificada con este texto y otros más que encontré en tu blog en el que caí por purísima casualidad.
Es curioso en dónde se pueden encontrar algunos espejos, aunque sea unos pocos instantes. Salud!
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