Hacer la carne en exceso es igual de horrible que especiarla, o acompañarla de algun tipo de complemento, ya sean patatas , ensalada, etc, ya que mucho me temo, su fin no sea otro que disimular el gusto a carne digamos, sospechosa.
Y no hablemos de utilizar ajo.
El ajo hace que todo sepa,.. a ajo.
Asi que a ser posible, la carne ha de ingerirse en un punto de cocinado temprano, conservando siempre el tono rojo original.
Es aconsejable no beber agua en el proceso, obligandonos a dar pequeños bocados que seran masticados con paciencia, hasta conseguir la textura desable para iniciar el proceso digestivo, una vez acabado el trozo, se podra pasar a ingerir liquidos.
Yo particularmente prefiero las zonas mas magras.
Odio los cartilagos.
Buen provecho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario